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¿Clubhouse matará a la radio? ¿El VOD acabará con el cine? ¿Desplazará Twitch a la TV? ¿Por qué esta eterna obsesión por el “asesinato” tecnológico?

Cada vez que asistimos a una nueva innovación en el ámbito digital se multiplican los titulares sensacionalistas, más propios de una estrategia de clickbait para medios que de una reflexión realmente calmada sobre el impacto del nuevo soporte en la sociedad o en una industria concreta.

Nos basta con echar un vistazo en Linkedin para encontrar publicaciones de responsables de dirección o de perfiles técnicos tirándose los comments a la cabeza sobre si Clubhouse es el nuevo maná de las marcas o la enésima ocurrencia de los geeks-founders-investors de Silicon Valley.

Después de más de 16 años en el sector y de haber visto nacer prácticamente todo: las primeras webs, las redes sociales, los smartphones, las tabletas, el IoT y la requemada Transformación Digital, desde Neolabels queremos compartir contigo nuestras primeras reflexiones sobre esta nueva app.

Para poder juzgar hay que estar, probar, inventar. Conjugar todos los infinitivos que nos permitan calmar nuestra curiosidad. No nos gusta emitir un juicio previo, preferimos entrar y aplicar el famoso prueba error las veces que hagan falta hasta extraer la esencia del nuevo canal.

Es fundamental participar en la salas efímeras que se crean por temáticas, crear las nuestras propias, probar horarios de audiencia, enlazar con el resto de redes para comprobar el tráfico, filtrar intereses y refrescar, etc. Todo esto, mientras nos cruzamos en diferentes planos de la realidad con una bacanal de business angel, artistas o comunicadores de los medios tradicionales reunidos en un mismo espacio con el único fin de compartir conocimientos en eventos tan efímeros que no dejan rastro alguno.

Para ser la nueva moda, sólo con 3 semanas de uso podemos sentirnos satisfechos. Con Clubhouse hemos podido establecer relaciones mucho más “humanas” de lo que en los últimos tiempos nos han permitido otras redes más maduras como Twitter, por ejemplo. 

Por poner sólo un ejemplo: mientras recientemente asistíamos al estreno del nuevo plató de Telediario TVE, en Clubhouse había una room con más de 50 profesionales comentando las transiciones, sintonía, gráficos y ritmo, y alguno de sus responsables compartían con nosotros el proceso de creación. Sin trolls, sin perfiles falsos, todos con nuestros nombres, apellidos y especialidades bien visibles. 

Sólo esta experiencia nos hace formularnos dos preguntas:

¿A qué evento offline estaba sustituyendo esta room? A ninguno. Hasta la fecha este formato híbrido no tenía reflejo en el mundo real.

¿Cuántas charlas y eventos de intercambio de conocimientos de los que  terminaban con el clásico “al finalizar el acto se servirá un vino español”, se estarían produciendo si no existiera Clubhouse ahora mismo? Sin contar con el efecto pandemia cientos, quizás miles. Pero Clubhouse nos permite estar en una sola tarde en varios foros a la vez, en cualquier parte del mundo, y llevarnos lo mejor de cada sala en forma de ideas y nuevos contactos para futuros proyectos. 

Se multiplican y se potencian las casualidades, algo tan primordial en el crecimiento de cualquier proyecto emprendedor, ya no sólo porque se encuentren inversor-startup, sino porque los puntos de contacto con personas con responsabilidades reales en el mundo de la empresa se conectan tan rápido como crecen los usuarios de la app.

En los últimos tiempos parece que los nuevos entornos sociales nacen con carácter de canal de comunicación. Muy enfocado a marcas, aunque no tengan perfiles corporativos como es el caso de Clubhouse. 

¿Podemos hablar de la fugacidad de las nuevas plataformas? ¿Realmente tienen que ser mainstream para ser considerados entornos valiosos por las marcas? ¿Si Clubhouse fuese un fenómeno fugaz ya no valdría la pena utilizarlo para comunicar?¿Conviene esperar a ver el desarrollo de una plataforma o tiene sentido ser los primeros en explotarla?

Lo entendemos. Tiene que generar mucho estrés estar cerrando un presupuesto con las miras puestas en el nuevo mix de canales, acabar de entender cómo maximizar Youtube… y aparece TikTok. Encuentras agencia especializada para un lanzamiento en TikTok y en cuestión de semanas llega Twitch para revolucionarlo todo. Aparece Clubhouse, estás buscando invitación para saber de qué hablan en tu última reunión y estás oyendo algo de Discord. ¿Es esta nueva realidad abarcable para las empresas?

Desde nuestro punto de vista como “Pensadores que hacen” y “Hacedores que piensan”, creemos firmemente que “Eres lo que haces”. Por encima de grandes visiones estratégicas, los últimos años hemos podido entender bien todos los nuevos canales entrando hasta el fondo del asunto. Nos cuesta quedarnos en un Power Point o en una charla. Necesitamos probar, errar, aprender y sintetizar. Porque solo entonces podemos ofrecer ayuda a las empresas que necesitan poner orden y rediseñar las relaciones con sus públicos.

Por lo pronto, tenemos varias iniciativas abiertas en Clubhouse, de 3 temas que nos apasionan sobremanera: tecnología, startups y música y asuntos públicos: Si quieres experimentar como oyente o participar en alguna de nuestras salas, éstas más que invitadx: 

Miércoles 17/2
Segundo encuentro sobre Public Affairs en ClubHouse.
Diferentes actores de los sectores público y privado compartirán su visión empresarial para una mejor implementación de políticas públicas eficientes para la Administración.
https://lnkd.in/dmGHh8C

Jueves 18/2
Digital Dialogues. Redes sociales y sentimiento.
30 minutos de puro conocimiento a las 9am CET.
https://lnkd.in/d_pk2xi

Jueves 18/2
ClubHouse Music Fest
.
Una hora con el primer café de la tarde. 3pm CET.
Retos para la vuelta de la música en vivo.
https://www.joinclubhouse.com/event/MwVQrLLb

Viernes 19/2
Digital Dialogues. Biotecnología y medicina.
30 minutos de innovación a las 9am CET.
https://lnkd.in/ddtTwHc

 

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